Haz de tu ensalada el plato fuerte

¿Cómo preparar la ensalada perfecta para un plato fuerte?

Las ensaladas son uno de los platos más sencillos de elaborar, pues sólo debemos mezclar los ingredientes elegidos, aliñar y ya está listo para consumir. Sin embargo, si deseamos elaborar una #ensalada nutricionalmente completa, es decir, que aporte todos los macronutrientes: hidratos de carbono, proteínas y grasas, además de minerales, vitaminas, fibra y otros, debemos tener algunos factores en cuenta.

Sé creativo al escoger la base.

El primer paso de tu plato es escoger el vegetal verde que formará parte de la base de tu deliciosa ensalada. Aquí tienes muchas opciones para elegir: lechuga de cualquier tipo, acelgas, espinacas, repollo, pepino, entre otras.

Agrega algo más de verde.

Ya tienes tu base lista, ¿por qué no añadir algo más de verde antes de pasar a otros colores? De esta forma le darás textura y más sabor. Prueba añadiendo palta, brócoli, espárragos o puerros.

Dale más color a tu plato.

Llegó el momento de darle un toque de color a tu ensalada. ¿Qué puedes añadir en este paso? Las opciones son infinitas, ya que puedes agregar todo lo que te guste, como por ejemplo: pimiento rojo o amarillo, zanahoria, tomate, cebolla morada o blanca, remolacha o repollo morado.
Las verduras de colores vibrantes no sólo le darán un aspecto más apetitoso a tu plato, sino que te garantizan una ensalada llena de vitaminas y otros nutrientes muy saludables.

Un toque crujiente.

Si añades ingredientes crujientes despertarán tu paladar y le darán el toque perfecto al resto de elementos.
¿Opciones? Manzana picada o semillas como sésamo, linaza o chía .

Potencia con proteínas.

En cuanto añadas las proteínas a tu ensalada pasará de ser un acompañamiento a un plato principal, ya que te proporcionará los nutrientes y la sensación de saciedad que necesitas para no pasar hambre. Puedes escoger entre: cualquier tipo de frutos secos (maní, nueces, almendras), carnes magras como el pollo o el pavo, pescado, queso, huevo, legumbres, tofu.

Y para cerrar con broche de oro: el aliño.

La guinda de tu ensalada es el aliño perfecto para ella. Cuando llegues a este punto, lo importante es que lo hagas a tu gusto. Puedes utilizar desde el tradicional aliño (aceite de oliva, sal y vinagre) hasta los más elaborados, como salsa rosa o de yogur, mostaza a la miel, especias y hierbas finas (albahaca, tomillo u orégano) y algunas frutas (ciruelas, mango, naranja etc.).

Como ves tu plato de vegetales puede ser más completo y riquísimo al mismo tiempo, sólo depende de ti. ¡Da rienda suelta a tu imaginación!n!

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